UN MÉRITO AL MAESTRO, SU SENSIBILIDAD, CREATIVIDAD Y PLASTICIDAD

UN MÉRITO AL MAESTRO, SU SENSIBILIDAD, CREATIVIDAD Y PLASTICIDAD

 UN MÉRITO AL MAESTRO, SU SENSIBILIDAD, CREATIVIDAD Y PLASTICIDAD

El profesor se debe a sus estudiantes como el actor de teatro se debe a su público, y por ende de él dependerá tener la sensibilidad para entenderlos, la creatividad para conectarlos y la plasticidad mental para transmitirles las ideas de forma sencilla y asertiva.

Desbordan méritos quienes se dedican a la docencia y por medio del proceso de enseñanza aprendizaje forman las nuevas mentes sedientas por conocimiento. Su papel es de vital importancia; pues el docente es corazón en los escenarios de enseñanza y de él depende primariamente el aprendizaje de sus estudiantes.

Pero todos recordamos a alguien que sabiendo mucho no logró enseñarnos, pues poseer el conocimiento no es suficiente para que un individuo reciba el honor de ser llamado maestro.

Hay una bella metáfora que concibe el salón de clase como un teatro de artes escénicas, donde el docente es el actor y el estudiantado su más crítico auditorio, y sobre la cual podemos desarrollar las siguientes ideas.

En ella, así como quien actúa tiene la responsabilidad de entretener y quienes atienden buscan ser entretenidos, en un aula el docente es quien tiene la responsabilidad de enseñar y los estudiantes quienes buscan ser ilustrados.

De la misma manera como el actor se enfrenta a diferentes públicos, haciendo que cada función sea única, el docente también tendrá ante sí diversos grupos de estudiantes que harán de cada clase una especial e irrepetible. Es por esto que hay tres (3) habilidades, que resaltan entre muchas, para que un profesor triunfe sobre las tablas del teatro: 

  • Sensibilidad: El profesor debe entender a sus estudiantes, sus conocimientos previos y anhelos por aprender; así como el actor busca saber a quien ha de entretener con su performance.

  • Creatividad: Habiendo entendido su auditorio, el docente debe tener el ingenio para construir el canal de comunicación a fin con sus estudiantes; así es como el actor define la escenografía sobre la cual actuar.

  • Plasticidad: Luego de entender a sus estudiantes y definir la mejor forma de transmitirles un conocimiento, el mayor reto para el docente es matizarlo sin que pierda su esencia.

En últimas, el profesor se debe a sus estudiantes como el actor de teatro se debe a su público, y por ende de él dependerá tener la sensibilidad para entenderlos, la creatividad para conectarlos y la plasticidad mental para transmitirles las ideas de forma sencilla y asertiva.

*Foto: Profesoras del proyecto ¿No Hay Derecho, Mano? en la Institución Educativa Café Madrid en Bucaramanga, Santander.

Lorenzo Zanello

Asesor Senior CTI

Economista y PhD (C) en Ciencias Sociales

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