ESTUDIEMOS PARA NO MATARNOS

ESTUDIEMOS PARA NO MATARNOS

 ESTUDIEMOS PARA NO MATARNOS

En Colombia la disparidad en desarrollo humano fue causa y es hoy consecuencia del conflicto armado; pero ahora la educación de calidad es la mayor oportunidad para construir paz.

Colombia inició el s. XX como uno de los países más atrasados del mundo en materia educativa, con una tasa de analfabetismo del 66% (20% más alta que Argentina) y tan solo el 3.5% de los alumnos potenciales matriculados en primaria; esto fue resultado de su volatilidad política, las guerras civiles y la carencia de inversión en capital social durante las décadas anteriores. En una sociedad pobremente educada y con alta desigualdad en las oportunidades para serlo, el resultado más probable era el conflicto, y efectivamente fueron conflictos los que siguieron.

Conflictos a todo nivel y entre todas las clases. Por citar algunos ejemplos; conflicto político cuando los pocos que tenían ideas diferentes no encontraron espacios de participación; y conflicto cuando entre las discrepancias de unos y otros fueron sus fusiles los que gritaron más fuerte que sus razones.

En el fondo, durante las máximas expresiones del conflicto, como es la violencia armada, es el desarrollo humano del territorio quien recibe cada bala que los combatientes disparan. Es simple, el desarrollo humano es la realización del potencial biológico, psicológico y social de las personas; y en medio del fuego se pierden vidas, se pierden mentes y se pierden tejidos sociales.

Durante más de 50 años Colombia vivió un conflicto armado que limitó la inversión social especialmente en educación, e incrementó las diferencias de oportunidades entre las zonas urbanas y rurales; siendo éstas agravantes de su triste realidad.

Hoy; en un escenario de post-acuerdo con el principal actor de dicho conflicto armado, y cuando se anunció un protocolo para el alto al fuego temporal con la segunda guerrilla del mismo, (lo cual ha permitido que la cifra de soldados heridos en combate bajara 97% en comparación con 2.011), los retos para evitar repetir la historia deben abordarse desde la educación.

  • Educación en el corto plazo: Los colombianos nos debemos educar en términos políticos para reducir la apatía hacia lo colectivo.

  • Educación en el mediano plazo: Decidir como sociedad que frente a las diferencias serán nuestros argumentos y capacidad de discernir los que evitarán que se empuñen las armas como mecanismo de resolución.

  • Educación en el largo plazo: El Estado debe llegar a todos los territorios, especialmente al sector rural disperso, y brindar una educación de calidad a todo nivel; pues son los niños de hoy los que darán el relevo generacional para la consolidación de una paz estable y duradera en Colombia.

Sí; es que EDUCACIÓN ES OPORTUNIDAD. Y hoy apostarle al desarrollo humano por medio de la educación de nuestros niños nos dará la mayor probabilidad de ganarle al pasado y generar un mejor futuro colectivo.

Lorenzo Zanello

Director de Innovación de adiuvo

Economista y PhD (C) en Ciencias Sociales

Notas al pie:

-Amigo lector; si encuentra similitudes con la época actual es porque la estructura social del país y nuestros políticos no han cambiado mucho, haciendo que la historia parezca cíclica y con intención de repetirse. Si no hacemos algo viviremos las mismas consecuencias.

-Indicadores tomados de investigaciones del Banco de la República de Colombia.

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